jueves, 12 de diciembre de 2019

SALUDO DE FIN DE AÑO




Ilustración de John Leech para Cuento de Navidad de Charles Dickens de 1843


Corren tiempos agitados, no cabe duda de ello. Es evidente que el país cambió, que nuevas generaciones reivindican aquello que otrora estuvo silenciado. No tenemos, por principio, tomar partido y menos, decir a otros el rumbo que deben tomar. A la sazón, escoger un camino es cerrar posibilidades, y si algo nos ha enseñado el pensamiento estético, es a no renunciar a las diversas alternativas, y, sobre todo, a reconocer que la verdad es un consenso efímero. El pensamiento estético, por lo demás, ha sido la piedra en el zapato de la filosofía como sistema —y Nietzsche, que era un pensador del afuera, no dejó de señalarlo— y ha recusado los grandes relatos y horizontes discursivos, que desde lo político, moral y económico, han pretendido erigirse en fundamentos últimos de la existencia. Manera caprichosa del vivir de la inmensa mayoría, que, perfectamente delineó Kant en 1784, cuando invitaba a todos a insertarse en el proyecto ilustrado para salir de la minoría de edad: 

La mayoría de los hombres, a pesar de que la naturaleza los ha librado desde tiempo atrás de conducción ajena (naturaliter maiorennes), permanecen con gusto bajo ella a lo largo de la vida, debido a la pereza y la cobardía. Por eso les es muy fácil a los otros erigirse en tutores. ¡Es tan cómodo ser menor de edad! Si tengo un libro que piensa por mí, un pastor que reemplaza mi conciencia moral, un médico que juzga acerca de mi dieta, y así sucesivamente, no necesitaré del propio esfuerzo. Con sólo poder pagar, no tengo necesidad de pensar: otro tomará mi puesto en tan fastidiosa tarea. 

Al parecer, este diagnóstico kantiano —en el largo despliegue de la Modernidad, en el ocaso de la misma, y sobre todo, en esta época errática—, se sigue reconfirmando cada día. En el país como en la universidad, en las calles de la ciudad como en la intimidad de los hogares, vemos expresiones cada vez más radicales y fanáticas, tanto de aquellos que se llaman de derecha como, de la contraparte, de izquierda. Como es obvio, al final, lo que sale es la falta de argumentos y, sobre todo, la estupidez... Por eso, adjuntamos en el scribd de nuestro blog, en donde ya hemos puesto diferentes textos, una conferencia de Robert Musil, de 1937 (pronunciada en Viena, un año antes de tener que salir de su país por causa del Nazismo), que tiene una tremenda actualidad.

Señoras y Señores, —comienza la charla del escritor austriaco— quien hoy en día tenga la audacia de hablar de la estupidez corre graves riesgos: puede interpretarse como arrogancia o, incluso, como intento de perturbar el desarrollo de nuestra época. Por mi parte, hace ya varios años escribí: «Si la estupidez no se asemejase perfectamente al progreso, al talento, a la esperanza, o al mejoramiento, nadie querría ser estúpido». Esto ocurría en 1931 y nadie osará poner en duda que, incluso después, ¡el mundo ha visto todavía más progresos y mejoras! De manera que se hace cada vez más urgente e inaplazable dar una respuesta a la pregunta: ¿Qué es realmente la estupidez?

Y en uno de sus apartes, más adelante, señala:


En la vida, se suele entender por estúpido alguien que «es algo débil de cerebro». Pero, existen también las más variadas aberraciones intelectuales y psíquicas, por las que incluso una inteligencia indemne desde el nacimiento puede verse tan impedida, obstaculizada y confusa, que se vea reducida a una condición en la que el lenguaje tenga a su disposición una vez más sólo la palabra estupidez. Por tanto, dicha palabra incluye dos tipos en el fondo bastante diferentes: una estupidez simple y honesta y otra que, un poco paradójicamente, es señal de inteligencia también. La primera se debe más que nada a una debilidad de la razón, la otra más bien a una razón que es un poco débil respecto a otra cosa, y esta última es, con mucho, la más peligrosa. 

El Grupo de Estudios Estéticos hace un voto para que nuestra Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín, retome el cauce de la palabra, la argumentación, la formación y la necesaria duda, ya que estamos convencido de que: "Allí donde la violencia amordaza y destruye, la educación re-crea y libera".

Para ver el texto, este es el link: https://es.scribd.com/document/439566943/Robert-Musil-Sobre-La-Estupidez


Ilustración de John Leech para Cuento de Navidad de Charles Dickens de 1843

Igualmente, los queremos dejar con dos textos. Un poema de Wislawa Szymborska, que resuena, si tenemos oídos finos, con la conferencia de Musil. El otro texto, es un relato de Walter Benjamin, de 1930, sobre la Nochevieja. Relato onírico, que termina por invitarnos a explorar aquello a lo cual nos empuja nuestro deseo y que refrenamos, creando así, una tensión entre el YO que exhibimos habitualmente, y un OTRO YO, que oculto, nos invita a actuar de modo distinto al habitual. Esa tensión, es de lo que se hacen esos balances de fin de año, que todos, de alguna manera, hacemos por estas fechas.


ELOGIO DE LA MALA CONCIENCIA DE UNO MISMO

Wislawa Szymborska

El ratonero no tiene nada que reprocharse.
Los escrúpulos le son ajenos a la pantera negra. 
No dudan de lo apropiado de sus actos las pirañas. 
El crótalo se acepta sin complejos a sí mismo.

No existe un chacal autocrítico.
El tábano, la langosta, la tenia y el caimán 
viven como viven y así están satisfechos. 
De cien kilos es el corazón de la orca
pero no le pesa.

Nada más animal 
que una conciencia limpia 
en el tercer planeta del Sol. 

(Tomado de: Wislawa Szymborska, El gran número. Fin y principio y otros poemas. Editorial Hiperión)


El segundo yo, un cuento de fin de año para reflexionar*
Walter Benjamin (ca. 1930)

Krambacher es un muy modesto empleado, además de un señor “sin parentela”, como asegura a las propietarias de su habitación, de la que cambia cada cuatro o seis semanas. Antes ha pensado cierto tiempo dónde podría hospedarse la noche de fin de año. Pero todos los planes se han desvanecido; con el dinero que le quedaba ha ido a adquirir dos botellas de ponche. Así después de las 9 h, da comienzo su banquete solitario, siempre con la esperanza de que suene el timbre y sea alguien que quiere visitarle, que desea hacerle compañía.
Mas su esperanza queda defraudada. Poco antes de las 11 decide marcharse. Es que le ha entrado claustrofobia. Seguimos entonces sus pasos nocturnos, un tanto inquietantes por lo ligeros, a través de las calles. Se ve que ha bebido. Tal vez no camine, tal vez tan sólo sueñe que camina. Esta misma sospecha también puede tenerla pasajeramente el lector. Krambacher avanza a través de una calleja apartada. Una lámpara que despide una luz mortecina atrae su atención. ¿Un local ambiguo con fiesta de fin de año? ¿Por qué está tranquilo? Se aproxima y comprueba que de hecho no se trata de un local: sobre una luna opaca y encalada, de la que sale una luz lechosa, se lee en letras de madera despintada: KAISERPANORAMA.
Quiere pasar de largo, pero un papel muy sucio pegado a la luna le hace detenerse: ¡Hoy, función de gala! ¡Viaje al año viejo! Krambacher se ha quedado sorprendido; abre tímidamente aquella puerta y, no viendo a nadie, cobra valor y entra. Ahí está el Kaiserpanorama. Hay 32 sillas dispuestas en círculo. En una de ellas dormita el propietario, un viudo italiano que se llama Geronimo Cafarotti, y que al acercarse el visitante se levanta de un salto.
Gran verborrea que despliega el italiano. De sus palabras pronto se deduce que cada noche se agotan las localidades; casualmente esa noche hay menos asistencia, pese a que se trata del programa de gala; pero se ha enterado de que vendrá alguien: es decir, el justo. Mientras que invita al visitante a sentarse en un taburete ante dos mirillas, él se sienta apartado:
Aquí conocerá a alguien curioso, y verá a alguien que no se nos parece: su segundo yo. — Usted pasa la tarde reprochándose, tiene complejo de inferioridad, se siente cohibido, se reprocha no seguir bien sus impulsos. Ahora bien, ¿qué son esos impulsos? Son la presión del segundo yo sobre el picaporte de la puerta que conduce a su vida. Pero ahora sabrá por qué tiene esa puerta cerrada con llave, por qué le abruman tantas inhibiciones, por qué no puede ceder a sus impulsos.
Comienza el viaje por el viejo año. Hay 12 imágenes, y en cada una de ellas, una inscripción pequeña; y con cada una, las aclaraciones del viejo, que se desliza de una silla a otra. Las imágenes son las que ahora siguen:
El camino que quisiste tomar 
La carta que quisiste escribir 
El hombre que quisiste salvar 
El pasaje que quisiste reservar 
La mujer a la que quisiste seguir 
La palabra que quisiste oír
La puerta que quisiste abrir 
El traje que quisiste llevar 
La pregunta que quisiste hacer 
La habitación de hotel que quisiste tener 
El libro que quisiste leer 
La oportunidad que quisiste aprovechar 

En unas se aprecia el segundo yo, y en otras solamente las situaciones en las que el primero quiso verse. Las imágenes se explican conforme se desplazan al sonido de un campanilleo para permitir visionar la siguiente, conforme se hacen sitio unas a otras apenas quedan quietas, después de presentarse temblorosas. El último campanilleo se hunde en el estruendo de las campanadas propias de Año Nuevo. Y Krambacher despierta sentado en su silla con el vaso del ponche vacío en las manos.

(Tomado de : Walter Benjamin, Sueños. Abada Editores)

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* No está claro con qué finalidad escribió Benjamín la presente histo­ ria. Podría pensarse que estamos ante una especie de exposé para un sketch teatral o una película breve. Sobre este texto existen otros varios fragmentos de borrradores (WBA MS 1341-1343). 





miércoles, 23 de octubre de 2019

Indigencia semiótica: la campaña por la Alcaldía 2019


Compartimos con ustedes, la columna que publicó hace poco, nuestro compañero Jorge Echavarría Carvajal, a propósito de la pobreza en la actual campaña electoral por parte de los candidatos a la Alcaldía de Medellín. Más que una mirada local, en realidad, es una consideración que tiene importancia a nivel general. Parece que el debate político, el polemos, que debería ser su marca, se ha diluido en las tramas del marketing y la publicidad más insulsa, en todas partes.

El texto apareció el pasado 21 de octubre, en el periódico El Mundo de Medellín.

Indigencia semiótica: la campaña por la Alcaldía 2019



Este despliegue publicitario, casi con seguridad, poco tendrá que ver con la elección de uno u otro candidato, el que llegará a este cargo por factores ajenos a la comunicación de ideas, programas o imágenes

Aspirar a la Alcaldía de Medellín

Por Jorge Echavarría Carvajal*
Las estrategias de comunicación y “marketing” electoral suponen el visto bueno de los candidatos y sus asesores, quienes habrían encargado a agencias especializadas su realización. Esta premisa, aplicada a las elecciones actuales de mandatario local, supone o una incompetencia de una de las partes o de ambas, o, siendo benevolentes, un conformismo y comodidad que nada arriesga, que menosprecia al elector y lo hace una mera ficha que responde automáticamente a un entrenamiento conductual, basado en odios o amores viscerales. El resultado, una campaña semióticamente irrelevante, en la que este despliegue publicitario, casi con seguridad, poco tendrá que ver con la elección de uno u otro candidato, el que llegará a este cargo por factores ajenos a la comunicación de ideas, programas o imágenes. Pascual Gaviria, en su columna del 2 de octubre en El Espectador, lo atribuía a “una sencilla mnemotecnia”, el marcar los elegidos por que le “suena” al elector su apellido, su padrino político o una vaga asociación imprecisa pero definitiva a la hora de elegir.
Otro elemento que debe tenerse en cuenta al mirar esta elección, o cualquier otra, es el que la Constitución de 1991 consagra un voto programático (Título IX, DE LAS ELECCIONES Y DE LA ORGANIZACION ELECTORAL, CAPITULO 1: DEL SUFRAGIO Y DE LAS ELECCIONES, Artículo 259, desarrollado luego por la Ley 152 de 1994). En concreto: se vota por un programa de gobierno, no por un candidato. Esta regla elemental del juego democrático, obligaría a desplegar como elemento integral de la comunicación electoral un lema o imagen que condense el compromiso programático del candidato, y no frases anodinas, genéricas y que no expresan ideas o proyectos  como “Hagamos realidad nuestros sueños”, “#El DeFico”, “¡Para que Medellín se haga sentir!”, “#MedellínAdelante”, “¡Luchemos unidos!”, “Solo faltas tú para seguir avanzando”, “Seguiremos trabajando por vos”, “Sin partidos ni jefes políticos”, etc. Estas “consignas” suponen un elector infantilizado, menospreciando su capacidad de análisis y de toma de decisiones razonadas. No se aprovechan las etiquetas (hashtags), aunque algunos candidatos a corporaciones sí logran resumir en su publicidad sus focos de interés y compromiso. Tampoco, de forma general, se despliegan un plan de gobierno en áreas, sino que se listan acciones singulares.
En el mismo sentido, estas piezas publicitarias para la mayoría serán la única información de la que se dispone para definir su decisión, ya que leer impresos (usualmente situados detrás de los volantes con las caras y lemas de los candidatos), o ver en la TV local los encuentros con candidatos, no son precisamente ejercicios corrientes entre los electores. Lejos estamos de esa situación deseable que describía el filósofo español José Luis Pardo, cuando señalaba que “(…) En los países civilizados, (…) se mira a la cara de los candidatos y se leen sus libros y artículos.” Ello contrasta con lo que sucedería en España, donde, según cita “se evita mirar a nadie a los ojos, conversar con él, leer sus cosas, discutirlas. Toda referencia al talento y la inteligencia se considera un signo de mala educación y una ofensiva impertinencia”.
Juan Moreno, en un divertido artículo publicado por Centrópolis (Octubre de 2019, edición 246, p. 23), dice haber dejado de ponerse su camisa favorita, de color azul celeste, ya que es confundido con alguno de los candidatos, que, en su gran mayoría decidieron vestir una prenda de ese color, eso sí, sin corbata, para sugerir informalidad y cercanía con  los electores “de a píe”, de un lado, y usar un color que no supone desacuerdos estéticos, al menos. Los logos multicolores proliferan, aludiendo a una supuesta “apertura” a muchas ideas o diversidades sociales, ante el declive de las confesionalidades partidistas ortodoxas, esas sí monocromáticas, que sólo algunos candidatos a corporaciones exhiben aún. La pregunta que subyace es si el desprevenido peatón las lee en el mismo sentido, o sospecha, con razón, que más bien esto denota las maromas que los candidatos han hecho para brincar de unas toldas políticas a otras, marca de su oportunismo electoral e indefinición ideológica.
En la forma de presentarse, unos candidatos usan nombre y apellido (Alfredo Ramos, Daniel Quintero, Santiago Gómez), mientras otros sólo emplean el segundo (Valderrama) o el nombre a secas (Víctor). Los efectos de cada estrategia, desde acercarse familiarmente a singularizarse con una identidad precisa, calan de forma diversa en el elector, acostumbrado al alcalde actual y su infantil apelativo. La campaña de Santiago Gómez opta por multiplicar etiquetas y lemas de campaña, piezas publicitarias impresas e incluso stickers con frases cotidianas que muy poco se relacionan con un programa de trabajo concreto, optando por la versión publicitaria de la “escopeta regadera” y sus perdigones saliendo en “enemil” direcciones.  Otras, como la de Alfredo Ramos, repite exactamente lo mismo, lo que indica tanto insistencia como falta de ideas. En una pieza publicitaria de Daniel Quintero, se adjunta una carta manuscrita suya (una letra bastante infantil, con algunas incongruentes mayúsculas), lo que busca un contacto menos prefabricado, y lo más parecido a un programa de gobierno en la contracarátula del volante, reseñando acciones en seis frentes. Su mensaje apela a lo emocional, al recordar sus orígenes humildes y su esfuerzo para lograr su lugar actual, y sugiriendo el “resorte” que impulsa su candidatura, su indignación y desacuerdo.   Gómez lista acciones, no un proyecto, y en una pieza reciente, fechada en “octubre de 2019”, usa la estrategia de la carta, en este caso “mecanografiada”, con una presentación que explica su supuesta falta de imagen pública, su hoja de vida y 4 referencias a su cercanía con “Fico” y a la promesa de continuar su trabajo, lo que implica el que “ahora tengo que ser visible”. Con un formato de tabloide, Víctor Correa y los candidatos a gobernación y corporaciones de la alianza que lo respalda, se presentan en conjunto, reseñando las principales líneas de su proyecto, y acudiendo a hacer un “autorretrato” suyo, que destaca su paso por la MANE, la Defensa civil, etc., que refrendarían su entrega a las comunidades “movida por el amor y la vocación de servicio”.  Juan David Valderrama se presenta, muestra como logros suyos sus tareas frente al INDER y EPM, y reseña sus compromisos ( una serie de acciones no agrupadas en temas), que tienen un sello que proclama el que son “ Propuestas 100% realizables”).
En síntesis, una campaña que no se atreve con temas polémicos, que se queda en formatos rutinarios, que apela a lo emocional, y que confían en las inercias y confesionalismos para la decisión del elector.
*Profesor asociado, Escuela de estudios filosóficos y culturales, Facultad de ciencias humanas y económicas, Universidad Nacional de Colombia- Sede Medellín

miércoles, 4 de septiembre de 2019

CONFERENCIA DE APERTURA DEL DOCTORADO Y LA MAESTRÍA EN ESTÉTICA

Queremos recordar a todos, que la próxima semana estará con nosotros el profesor Pablo Oyarzún, de la Universidad de Chile. A más del Seminario Variaciones sobre lo siniestro, que impartirá los días 10, 11 y 12 de septiembre, en las instalaciones de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín (y que rápidamente completó el aforo), queremos invitarlos también a la Conferencia de Apertura de nuestros programas de posgrado: Doctorado y Maestría en Estética. 
Es un privilegio, contar con la presencia del profesor, para esta apertura, sobre todo, cuando es el inicio de la Primera Cohorte del Doctorado, cuyo tema principal, en esta cohorte, es el de "Derivas estéticas del sujeto moderno".
La conferencia, con entrada libre será en la Biblioteca Pública Piloto, en la Torre de la Memoria, el 12 de septiembre de 6:00 pm a 8:00 pm.



jueves, 1 de agosto de 2019

COLOQUIO DE ESTUDIANTES DE LA MAESTRÍA EN ESTÉTICA

La Facultad de Ciencias Humanas y Económicas, ha organizado para el próximo lunes 5 de agosto, y para el martes 6 de agosto, el coloquio de estudiantes de los posgrados del Área de Ciencias Humanas y Económicas. En este evento, el día lunes, en las horas de la tarde, algunos de los estudiantes de la Maestría en Estética, presentarán trabajos que son parte del trabajo de grado que vienen desarrollando. 

La estetización generalizada de nuestro mundo y por tanto, la necesidad de pensar un nuevo estatuto para el arte; la obra pictórica del esloveno Zoran Music; la rostridad en el cine; y la particular poética en la obra de Paul Auster; son los temas que nuestros estudiantes (Eduardo Correa, Luis Fernando Vélez, Isaac Montoya y Verónica Pérez) presentarán, acompañados en cada intervención por un comentarista que buscará ampliar algunos de los temas allí expuestos, pero sobre todo, de conversar sobre el proceso de investigación que vienen realizando.

Esta es la programación completa del Coloquio


lunes, 29 de julio de 2019

VARIACIONES SOBRE LO SINIESTRO / LO SINIESTRO Y LA CRISIS DE LA SUBJETIVIDAD

La Maestría y el Doctorado en Estética, el Grupo de Estudios Estéticos, y la Facultad de Ciencias Humanas, invitan al Seminario Variaciones sobre lo siniestro, que impartirá el Profesor Pablo Oyarzún R., de la Universidad de Chile, entre el 10 y el 12 de septiembre, en las horas de la mañana (9:00am - 12:00 m.), en el auditorio 111 (Luis Antonio Restrepo Arango) en el Bloque 43 de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín.

Docente de Filosofía y Estética en la Universidad de Chile y de Metafísica y Filosofía Moderna y Contemporánea en la Pontificia Universidad Católica de Chile, ha sido también Director del Seminario Central de Investigación de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Profesor Visitante en Venezuela, Argentina, Colombia, Holanda y Estados Unidos, y conferencista en diversas universidades y centros de Europa, Estados Unidos y América Latina. Igualmente, tiene más de 400 publicaciones entre libros (entre ellos: Anestética del Ready Made; Entre Celan y Heidegger; Baudelaire: la modernidad y el destino del poema; Razón del éxtasis: estudios sobre lo sublime, de Pseudo Longino a Hegel), capítulos de libros, ensayos, artículos y críticas, sobre temas de metafísica y ontología, filosofía moral y política, epistemología, filosofía del lenguaje, estética y teoría y crítica de arte y literatura, cultura, educación y política. Ha publicado también traducciones de obras de Epicuro, Pseudo-Longino, Swift, Kant, Baudelaire, Kleist, Benjamin y Celan.


Igualmente, el profesor impartirá una conferencia pública en el Auditorio Torre de la Memoria, de la Biblioteca Pública Piloto, el día 12 de septiembre a las 6:00pm.

Información en:




Inscripciones en: 



jueves, 14 de marzo de 2019

Edición número 7 de la REVISTA COLOMBIANA DE PENSAMIENTO ESTÉTICO E HISTORIA DEL ARTE

Los invitamos a visitar la séptima edición de la Revista Colombiana de Pensamiento Estético e Historia del Arte, que inicia una nueva etapa, bajo la dirección del profesor Yobenj Aucardo Chicangana B.

Puede visitar en el vínculo https://cienciashumanasyeconomicas.medellin.unal.edu.co/revista-de-estetica.html, tanto esta reciente edición como las anteriores.


SALUDO DE FIN DE AÑO

Ilustración de John Leech para  Cuento de Navidad  de Charles Dickens de 1843 Corren tiempos agitados, no cabe duda de ello. E...